Nombre de la saga Essentia Aeterna.

Universo de Essentia Aeterna

Acerca del autor

Jay Tristán Lúmopuz es el creador del universo de ESSENTIA AETERNA, una serie de Fantasía Épica donde la mitología y el ocultismo se entrelazan con los enigmas esenciales de la experiencia humana. Sus historias exploran aquello que duerme bajo los símbolos antiguos y los juramentos olvidados. Apasionado por los mitos y las tradiciones esotéricas, encuentra en ellas las claves que dan forma a La Leyenda de la Noble Misión, primera entrega de una saga que promete revelar, en sus próximas obras, los destellos de lo eterno.

La Leyenda de la Noble Misión

Portada del libro Essentia Aeterna La Leyenda de la
                    Noble Misión. Se percibe un niño de espaldas que sostiene una esfera blanca frente a un lago en medio de un bosque durante la noche.

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Agua… Tierra… Aire… Fuego… Trueno… Luz… Oscuridad…

Siete ancianos elementales que los gobiernan y un solo niño encargado de encontrarlos. Un bebé es abandonado a las afueras de un bosque durante una mañana nevada y, antes de desvanecerse ante sus ojos, el hombre encapuchado que lo arroja a este destino le augura que en algún momento regresará al «otro lado del mundo», al que realmente pertenece, donde los desafíos de la encomienda que lo eligió lo obligarán a trascender todos sus límites.

En una versión del mundo en la que lo fantástico es lo cotidiano, repleto de temibles criaturas y artilugios inimaginables, Andy Devérkiot tendrá que encontrarse con los ancianos elementales, tras descifrar cada uno de sus enigmas, y completar la legendaria Noble Misión. Esto le permitirá a la humanidad recuperar el equilibrio que Tenumbrius, la anciana del elemento Oscuridad, le arrebató cuando se separó de los demás.

No obstante, para el chico no será sencillo recorrer esta travesía: las pistas escasean, los enemigos ocultos abundan, la sombra de la traición de un amigo nublará su horizonte y solo los sutiles rastros de la esencia eterna que lo guía le darán una posibilidad de lograrlo a tiempo.